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Bomboncito

¡Ustedes me están jodiendo!

Anoche, tilín tilín, suena mi teléfono...

"Me voy a dormir. Te espero en el sueño de siempre. No llegues tarde. Beso"

Y hoy, el mismo susodicho, mientras hablábamos de café y mi enfermo amor hacia él, digo "me encanta el café!!" y contesta:

"A mi me encanta más el de tus ojos, cuenta?"

Jodeme que si viviera cerca ya me lo habría comido de un bocado...

Esperame, córdoba...pronto me tendrás por tus pagos...

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Y eso que no pasa naranja!

El verano esta vez dejo poco y nada...Aunque aún no ha terminado, viene tranqui y sin sobresaltos.

Este verano me dejó:


  1. Una deuda inmensa que terminaré de pagar como de aquí a un año.
  2. Un "amor" a la distancia (porque las ""? porque no es amor amor, es la distancia)
  3. Un par de kilos menos!! (de los muchos que subí el año pasado!)
  4. Una herida sanada.
  5. Una hermana en mi departamento.
  6. Una saudade incontrolable hacia Río de Janeiro.
  7. Unas ganas locas de enamorarme.
  8. Una amiga indispensable (vos sabes...)
  9. Unos nuevos pasos de samba muy hot.
  10. Unos besos internacionales.
  11. Muchas, pero muchas sonrisas.



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Final

Cuando llegaron de las vacaciones comenzó la odisea de esconder un amor pirata.

Faltaban menos de 4 meses para el casamiento y a él se le presentó la disyuntiva de su vida. ¿Tenía que jugarse por un amor que no había sentido nunca o por 11 años de su vida?, que aunque lejos de ser intensos y los más felices, habían sido 11, una vida. Chan, Lau y el demonio se convirtieron, también, en cómplices furtivos de un amor que no podía ver la luz, aunque muchas veces la veía disfrazado.

Nos paseamos por los lugares más insólitos. Festivales, carnavales, provincias vecinas, fiestas privadas, partidos de futbol, lugares para ellas desconocidos y para ellos (viejos piratas), perfectos.

Se besaban, se reían…se notaba, eran uno para otro. No había que hacerle. Aún así la decisión se extendió por meses. Él lloraba de la tristeza y ella lo acompañaba con el dolor en el alma de consolar a quien estaba segura iba a dejarla en algún momento. Las voces de sus amigas y de quienes tenían el privilegio de saber el secreto le suplicaban terminar con la locura. Todos estaban seguros de que nada bueno podía salir de semejante escándalo. El chisme es jugoso, repetían.

Ella arriesgó su corazón y su vida por algo tan volátil como lo que tenían. Un mes antes de la fecha, él la llamo llorando y le pidió verse.

Entre algunas lágrimas y muchas razones la dejó. Ese día recibí una llamada a las 7 de la mañana. Ella ni siquiera podía hablar. Le recomendé ir a dormir, que descansara y que nos veíamos al día siguiente. Fue difícil consolarla. Muy.

Los días posteriores fueron complicados. Él llamaba y ella no quería atenderlo. Él lloraba y tiraba manotazos de ahogado con llamadas a las amigas buscando algún tipo de consuelo. Yo lo atendí y le recomendé no llamar más. Obvio que no me hizo caso y siguió llamándola hasta que se vieron, y ella, con todo el esfuerzo de su alma, fue un témpano esa noche. Eso lo desarmó por dentro. La amaba y no quería perderla.

Pasaron semanas. Me llamo un día. Me sorprendí. Me dijo NO ME CASO.

El resto es historia. Él y ella siguen juntos y obvio, son felices. Muy felices, y hasta piensan en casarse…

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Historia pirata

Ellos se conocieron un verano. Ellas estaban de vacaciones en Brasil, igual que ellos. Había mucha diferencia en número: ellos eran dos, ellas 8. Sólo dos se conocían, y cuando se vieron de lejos el demonio se acercó a saludar. Encantador, como es él, saludó una por una no librando ni un detalle al azar. El otro con una media sonrisa muy poco simpática tiró un “hola” general y se quedo a un costado.

Ahí se vieron por primera vez, y aunque no se quedaron mucho tiempo, el pensó “ella es la única que zafa” y ella “qué bueno que esta el amigo”.

Antes de partir, fueron cortésmente invitados esa noche a “hacer la previa” en la casa de ellas.

Llegaron un rato antes de lo previsto y la casa de 8 mujeres era una revolución. La única que estaba presentable era princ. Bañada, cambiada, perfumada…un detalle que ellos advirtieron al instante… Las demás corrían por la casa, tomaban, que el baño, las toallas, la ropa, el maquillaje, las cremas post solar, MUY DE MINA en vacaciones… ellos se sentaron, abrieron un par de latas de Skol y comenzaron el tanteo del territorio.

Él y ella ya se habían visto, ya se habían olido, ya se habían tocado (a penas), y definitivamente tenían ganas de probarse. El demonio sacó la guitarra y se puso a cantar bajo la amenaza del león que exigió que no se colgara para que pudieran ir a buscar a unas porteñas al boliche. La noche se hizo corta y cuando quisieron darse cuenta, alrededor de la mesa quedaban apenas unos cuantos, entre ellos Laura, princ, moch, el demonio y el león.

“Vamos a la playa!” se escuchó de fondo y cuatro de ellos estuvieron muy de acuerdo con la propuesta. Mientras Lau y el demonio se sentaron a lo lejos en la arena, guitarra de por medio, princ y el león finalmente se probaron.

La vida les cambió.

Ella acababa de salir de una eterna relación tormentosa que parecía no terminar nunca. Él…el hacía 11 años que compartía su vida con quien estaba por ser su esposa en unos meses más. Pero además, entre charlas entrecortadas por besos apasionados encontraron el detalle. Él y ella compartían la familia sin saberlo. Un detalle. Una hermana y un primo casados hace años ya. Una sobrina. Media familia.

Se enamoraron, no hubo nada para hacer. El resto de las vacaciones se la pasaron uno con el otro. El demonio, abandonado, se convirtió en mascota de la casa. Tere, una más.

Eran felices en Brasil, pero había que volver a la realidad y enfrentarla. El volvió antes, ella a lo lejos especulaba con la vuelta.

¿Iban a seguir juntos?

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Lo que el verano me dejó

El 2010 empezó como ningún otro. Unas terribles vacaciones en Brasil con mis amigas me estaban esperando.

Un paisaje de la puta madre, una casa de la concha de la lora, un clima de la mierda…todo increíble. La playa, el sol la arenita finita y casi blanca entre los dedos…

Una tarde jugábamos al burako mientras se hacía de noche cuando dos tucumanos llegan a saludar a una de las chicas. Yo, que no me había ido a Brasil a juntarme o cruzarme con tucumanos, ni los miré. Según mis amigas uno saludo, el otro emitió a penas una mímica desde lejos.

Esa misma noche caen a nuestra casa invitados por mi simpática amiga a “hacer la previa” (no sé bien previa de que porque en realidad no había mucho que hacer donde estábamos). Llegan y automáticamente lo veo. Entraba con una guitarra colgada al hombro, acompañado por Pato, su mejor amigo.

Esa noche subestimé a la caipirinha mientras recibía mensajes de un amor de verano desde Tucumán. La subestimé y al segundo vaso ya estaba copeteada. Después de sentarme a su lado para cantar algunas canciones, me sentí mareada y decidí bajar a la playa con Rocío y Flofó. Pero no duré ni 15 minutos y tuve que irme a la cama.

Esa noche él y su guitarra se fueron con Laurinha. Lo demás es historia. Ellos chaparon y él se convirtió en la mascotita de la casa mientras Pato y Marín hacia la suya lejos del grupo. Incluso me tome el atrevimiento de contarle mis historias amorosas y que me diera concejos.

En qué momento se convirtió en otra cosa esta historia?? No sé, pero pasó. Después de miles de histeriqueadas, “jueguitos”, aproximaciones y alejamientos, chats y conversaciones telefónicas de 3 hs mínimo, el miércoles antes de semana santa, concretamos. Nos fuimos a la rotonda y después de hablar un rato y unos masajes improvisados en el auto, chapamos.

Después de unas cuantas veces más, la cosa se puso un poco más….seria (¿¿??) y ahora se supone que “estamos” juntos (léase: salientes, amigos con derechos, amiguitos, filitos, festejante, cenador, etc.)

En fin…la cuestión es que me tiene de la nariz y eso me pone muy pero muy nerviosa.

Ahhh!! El porqué de su apodo viene de que cuando volvimos nos dimos cuenta que trabajábamos para facciones opuestas en una contienda electoral, por lo que yo les contaba a mis compañeras de trabajo/amigas sobre él denominándolo “el enemigo”.

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